En 1790, con la firma del Tratado de San Lorenzo del Escorial, Gran Bretaña se comprometió a no establecer ningún establecimiento en el Este o las costas occidentales de América del Sur o en las islas adyacentes ya ocupadas por España, que fue el caso de las Islas Malvinas.

España nombró a una sucesión de 32 gobernadores, hasta 1811 cuando la guarnición en Puerto Soledad fue requerida desde Montevideo para defender la monarquía en el comienzo de la Guerra de la Independencia.

El primer gobierno autónomo de las Provincias Unidas del Río de la Plata se refirió a las Islas Malvinas en varios actos administrativos. Malvinas era parte integrante de su territorio, heredado de España por sucesión de Estados en el marco del uti possidetis juris.

El oficial Jewett tomó posesión de las Islas Malvinas en nombre de los Provincias Unidas del Río de la Plata en un acto público en Puerto Soledad, al cual asistieron loberos y balleneros de distintas nacionalidades. No hubo comentario oficial de Gran Bretaña, ante la posesión pública, efectiva y pacífica por parte de Argentina. El hecho fue publicado en The Times de Londres.
En 1829, el duque de Wellington declaró: “He leído detenidamente los documentos adjuntos sobre las Islas Malvinas. No está claro para mí que hemos poseído alguna vez la soberanía de todas las islas. La Convención sin duda no va más allá de restaurar para Puerto Egmont, que abandonamos hace casi sesenta años”.

En realidad, Gran Bretaña no poseía la totalidad del archipiélago.

Funcionarios de la Argentina nunca tuvieron duda alguna de que las islas pertenecen a Argentina, contrario a lo que la propaganda británica quiere hacer creer al público. Durante el siglo XIX los mapas de Argentina reflejan la soberanía de Argentina sobre las islas. Entre otros, el mapa de 1882 confeccionado por Latzina representa las islas como “Islas Malvinas” y parte así de Argentina.
Las islas figuran en el mismo color beige pálido usado para Buenos Aires (el mapa representa las diferentes oportunidades para los inmigrantes; regiones aptas para la agricultura en todo el territorio argentino con diferentes tonos de color). En 1886, el Instituto Geográfico de Argentina publicó un mapa da cuenta que el Gobierno de Tierra del Fuego incluía Malvinas.

En 1918, las islas se presentan como “Islas Malvinas” y por lo tanto parte de Argentina en un mapa publicado por el Ministerio de Agricultura que presenta todo el territorio argentino en diferentes tonos y colores según el grado de desarrollo de la agricultura y la disponibilidad de las redes de ferrocarril.

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